sábado, 7 de abril de 2007

La Pontiga de Avalle


Estos días estamos aprovechando para redescubrir Asturias.
Si ayer tocó El Fitu y Cofiño, con los Picos de Europa y el Sueve como entorno paisajístico, hoy hemos estado en Sobrefoz, en el concejo de Ponga, y pueblo donde nació mi padre.
Allí organizaron un mercado donde se vendían productos típicos de la zona, siendo los gastronómicos los que más éxito tuvieron, como siempre.
El tortu de maíz con picadillo de cerdo, la costillas a la brasa, el arroz con leche y los frixuelos, con un día de sol que permitía comer fuera disfrutando de la familia y el paisaje, son de los que crean afición.
A la vuelta paramos a saludar a unos primos que tienen una casa de aldea, La Pontiga de Avalle, que es una maravilla por su situación estratégica, cerca de todo y lejos de todo, por sus dueños y por la casa en sí: a sólo 3 Kms de la primera capital española, Cangas de Onís, pero situada en un paraje apartado, con un riachuelo al lado que deja sentir la bajada de sus aguas, un sonido relajante y armonioso que invita a cerrar los ojos y abandonarse lejos del mundanal ruido.
Merece la pena visitar su página.
Merece más pasar por allí.